Antonio Emmanuel Berthier

Jorge González

¿Qué es FOCYP?

Focyp son las siglas del proyecto denominado Formación de Ofertas Culturales y sus Públicos en México que nace en 1990 dentro del Programa Cultura de la Universidad de Colima. Este estudio nace como parte del Sistema Nacional de Información Cultural (SNIC) cuyo objetivo principal fue la compilación, generación y difusión de información acerca de la producción y el consumo de cultura en nuestro país.


Focyp es realizado a nivel nacional bajo la coordinación del Laboratorio de Comunicación Compleja (LABCOMPLEX) conformado por el Dr. Jorge González, la Dra. Margarita Maass y el Dr. José Amozurrutia en la Universidad Nacional Autónoma de México.El proyecto se realiza por medio de la generación de comunidades emergentes de de investigación (grupos dedicados al trabajo de investigación) bajo un esquema de organización horizontal
en la que los miembros de cada comunidad participan en la creación de sistemas de información. El objetivo es tener un panorama general acerca de cómo se transformaron las prácticas y las instituciones culturales en las ciudades mexicanas de Colima, Veracruz, Morelia, León, Mexicali, Guadalajara, Monterrey y México, D.F. a lo largo del siglo XX. A estas ciudades se añadieron en el año 2001 Oaxaca y San Luis Potosí.

Para fines de tener una visión más rica de esta transformación de los espacios urbanos y las prácticas culturales a ellos asociadas, el Focyp divide nuestros hábitos de producción y consumo cultural en ocho campos:

a) La cultura de la alimentación - ¿qué comemos?
b) La cultura del abasto - ¿qué compramos y dónde lo compramos?
c) El arte – ¿que obras de arte degustamos y dónde las degustamos?
d) La cultura de la edición - ¿qué medios de comunicación usamos y como los usamos?
e) La cultura del ocio y el entretenimiento - ¿cómo y en dónde nos relajamos y divertimos?
f) La educación - ¿qué y dónde estudiamos?
g) La religión – ¿qué tipo de creencias religiosas poseemos y dónde las cultivamos?
h) La salud - ¿cómo mantenemos nuestra salud y en qué espacios lo hacemos?

Además, el Focyp subdivide al siglo XX mexicano en cuatro periodos para su mejor comprensión:

a) La pre-revolución (1900 - 1910)
b) La post-revolución (1930 - 1940)
c) El periodo de modernización (1950 - 1960)
d) La crisis (1970 - 1980)

El Trabajo en Red

El proyecto tiene como premisa básica la formación del mayor número posible de comunidades de investigación en el territorio nacional a fin de construir una red de nodos ciber-culturales. Mediante el uso de las herramientas tecnológicas y digitales de la computación y la Internet estos nodos pueden comunicarse entre sí compartiendo sus experiencias y la información obtenida de tal manera que se llegue paulatinamente a construir un sistema de información ciber-cultural de alcance nacional y de acceso público que presente los hallazgos de las comunidades fortaleciendo así la cultura de investigación en el país y con ella nuestra capacidad para generar preguntas y conocimiento acerca de cómo es nuestra cultura.

Metodología

La metodología del Focyp combina los enfoques cualitativo y cuantitativo de la investigación científica y hace uso de tres técnicas de compilación de información que se aplican en tres diferentes fases.

Primera fase: trayectorias de equipamiento urbano.

Para poder apreciar cómo nacieron y se transformaron durante el siglo XX las ofertas culturales de las ciudades estudiadas las comunidades de investigación toman al espacio urbano como un objeto de estudio privilegiado donde se encuentran asentados los soportes materiales e institucionales de la producción cultural. El conjunto de estos de soportes constituyen el equipamiento urbano de las ofertas culturales y es representado por las comunidades de investigación en cartografías o mapas culturales.

En la infraestructura física de la ciudad podemos reconocer las huellas que han dejado las prácticas culturales de sus habitantes. A través del trazado de sus calles, en sus edificios, en sus templos, en sus teatros y parques, la ciudad es capaz de relatarnos la historia de cómo han vivido las personas. Por ello para el Focyp el espacio citadino es, ante todo, un espacio social donde han quedado grabadas las representaciones colectivas, los significados compartidos, y en general, la visión del mundo que le otorga sentido a la vida cotidiana de sus habitantes.

Dentro de esta primera etapa se considera cada iglesia, cada escuela, cada galería de arte o cada restaurante como un “descriptor” que justamente “describe” las ofertas culturales presentes en un momento dado de la historia de la ciudad. Estos descriptores son representados en mapas culturales que nos muestren cómo se han transformado las instituciones culturales a lo largo de los cuatro periodos antes mencionados. Cada mapa nos presenta así una fotografía imaginaria donde puede observarse la disposición espacial de los agentes culturales en ese momento de la vida de la ciudad.

Segunda fase: trayectorias de los públicos culturales.

Ya que la comunidad de investigación ha realizado el acopio de la información cartográfica sobre la infraestructura cultural de la ciudad, es necesario explorar la parte “inmaterial” de la cultura, esto es, los valores y los significados que poseen las personas y que se encuentran referidos al equipamiento urbano registrado en la cartografía.

Para el Focyp, los espacios urbanos son espacios sociales que no pueden separarse de las manifestaciones espirituales de los individuos. Estas manifestaciones de la interioridad humana al mismo tiempo dan origen a las instituciones culturales pero requieren de ellas como su basamento material para reproducirse a través del tiempo. Es por ello que en el centro de estos espacios urbanos que representan la cultura material se han entretejido necesariamente historias personales, biografías familiares, horizontes de significación compartidos por aquellos que hacen uso de los espacios y dejan en ellos señales de su paso. Esas señales deben ser reconstruidas mediante una técnica de investigación capaz de recoger el testimonio de los hombres y mujeres que vieron nacer y morir el siglo XX.

Por ello, en la segunda fase del trabajo de investigación del proyecto Focyp se utiliza el paquete técnico de historias de familia mediante el cual, a través de entrevistas y familiogramas, los integrantes de una familia que haya vivido todo el siglo XX en la ciudad estudiada, construyen con sus relatos la “trayectoria de consumo cultural familiar” que nos permite apreciar el referente humano, anímico, o simbólico que acompaña a los datos cuantitativos de la cartografía así como sus transformaciones a lo largo de las diferentes generaciones.

Tercera fase: encuesta.

La tercera fase del trabajo de investigación corresponde al estudio a profundidad de los hábitos culturales de los habitantes de la ciudad en el momento presente. En esta etapa, la comunidad de investigación se auxilia de la técnica de encuesta a fin de obtener una descripción detallada del estado que presenta el consumo cultural en los ocho campos. Estos datos sirven de complemento a la base cartográfica y testimonial de las historias de familia para conformar un sistema de información que permita establecer relaciones entre las dimensiones material e inmaterial de la cultura urbana y haga posible a futuro la formulación de preguntas de investigación cuya resolución revele algo acerca de cómo somos y cómo hemos llegado a ser los mexicanos en cuanto a nuestras prácticas culturales.


La finalidad del conocimiento

El conocimiento, decía C. S. Peirce, es una representación que nos permite aumentar nuestra capacidad para operar en el mundo de tal forma que al actuar en la realidad nuestras acciones arrojen las consecuencias que nosotros anticipamos. Junto con Peirce, la concepción moderna del conocimiento acepta que la función primordial del saber es la de permitirnos adaptarnos exitosamente a nuestro ambiente lo que supone para nuestra forma de vida como especie y estructura social su supervivencia. Es fundamental como país generar un conocimiento de cómo somos que nos permita tomar decisiones fundamentales acerca de nuestra vida cotidiana y nuestras prioridades como sociedad en conjunto.


Referencias

Bourdieu, P., (2004) Cosas Dichas, Traducción de Margarita Mizraji. Gedisa, México.

Glasersfeld, E., (1995) “Despedida de la objetividad” en Watzlawick, P. y P. Krieg (1995) El ojo del observador, Barcelona, Gedisa.

González, J., (1995) “Coordenadas de lo imaginario. Protocolo para el uso de las cartografías culturales” en Estudios sobre las culturas contemporáneas, Época II, Vol. I, No. 2, Colima, pp. 135-161.

Maass, M., (2004) Focyp Methodology Summary. [En línea], Austin, disponible en: http://www.wendymckibben.com/FOCYP/FOCYP1B.htm [Base de datos accesada el día 28 de enero de 2005]

Pakman, M.et al. (1996) Construcciones de la Experiencia Humana. Volumen I. Varios traductores. Gedisa, Barcelona.

Varela, F., (1998) Conocer. Traducción de Carlos Gardini. Gedisa, Barcelona.

Watzlawick, P.et al. (1994) La Realidad Inventada. Traducción de Nélida M de Machain, Ingeborg S. de Luque y Alfredo Báez. Gedisa, Barcelona.

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Formación de Ofertas Culturales y sus Públicos en México (Focyp)