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| Sitios de Sociología Recomendados: |
| Auguste Comte et le Positivisme - Sitio dedicado a la figura y pensamiento de Auguste Comte. Idiomas francés e inglés |
| Georg Simmel Homepage - Página dedicada a George Simmel. Incluye biografía, textos del y sobre el autor. Idioma inglés |
| Orígenes de la Tradición Histórico Culturalista en Sociología* |
| * Hemos tomado el término Tradición Histórico - Culturalista siguiendo al maestro Rafael Farfán Hernández para referirnos a la tradición de pensamiento sociológico nacida en Alemania a principios del Siglo XX y diferenciarla de contribuciones posteriores al análisis sociológico de la Acción en tanto que categoría sociológica fundamental. |
| El nacimiento de la sociología alemana a principios del siglo XX ocurre en el seno un debate metodológico europeo iniciado en la última década del siglo XIX y que fue conocido como la “Disputa por el Método” o Methodenstreit. En el centro de esta confrontación intelectual se encontraban un grupo de pensadores opuestos al monismo metodológico defendido por el positivismo y su pretensión de transpolar el modelo explicativo de las ciencias físico-matemáticas a las ciencias sociales. Figuras filosóficas de la importancia de Wilhelm Dilthey y Gustav Droysen afirmaron la necesidad de considerar la interpretación de la interioridad humana como el camino que lleva a la comprensión (Verstehen) de los fenómenos sociales. A ellos se sumaron los pensadores neokantistas de la Universidad de Badem, Henrich Rickert y Wilhelm Windelband, quienes reivindicaron el carácter individual e irrepetible de los asuntos humanos y la determinación cultural de los acontecimientos históricos KARL MENGER (1840 - 1921) La oposición que marcó el inicio del debate se remonta a 1883 y fue protagonizada por Karl Menger, miembro de la Escuela Austríaca de Economía y representante de la teoría marginalista, contra los herederos de la Escuela Histórica Roscher, Hildebrandt y Knies. |
| Contrarios al principio económico clásico del Hommo Oeconomicus que satisface sus necesidades “siempre idéntico en su estructura temporal”, los herederos de la Escuela Histórica concebían a la economía como una ciencia cuya tarea sería discernir las leyes que rigen el desarrollo económico y a los demás fenómenos sociales. Menger, critica esta pretensión amparado en los postulados de la teoría de la utilidad marginal. Para los Marginalistas se deben distinguir dos principios a partir de los cuales adjudicar valor a los bienes económicos: el trabajo y la utilidad. Mientras que la teoría objetiva del valor (teoría del valor-trabajo) considera que el valor de un bien está determinado por la cantidad de trabajo incorporada a éste durante su producción, la teoría del "valor utilidad" (o teoría "subjetiva" del valor) considera el valor como originado en la percepción subjetiva de la necesidad que una comunidad de hombres, históricamente situados, tiene de un bien específico. De acuerdo con este principio, el valor no dependerá del tiempo de trabajo empleado en su elaboración sino de la capacidad que se le atribuye o reconoce a un bien económico de satisfacer alguna necesidad. Sin embargo, Menger no considera a la necesidad como derivada de la condición biológica del hombre o de una |
| ley natural sino como la objetivación del sentimiento de carencia que se experimenta con respecto al bien. La necesidad depende, en última instancia, de la escasez que presenta dicho bien en el contexto de la vida de una comunidad. La escasez determina la utilidad marginal del bien y, por lo tanto, la percepción subjetiva de su necesidad. Lo anterior supone que la valoración subjetiva de un bien se encontrará siempre en relación con las condiciones particulares de vida en donde los hombres se relacionan económicamente. Las consecuencias metodológicas que se derivan de la teoría marginalista para el estudio de la conducta económica puden sintetizarse en cuatro principios básicos: 1. El contexto Histórico-Cultural en que se encuentra una comunidad determina la forma como sus miembros valoran los bienes económicos. 2. Dentro de un contexto de vida específico, un bien puede poseer un valor superior o diferente del que posee en otro contexto. El valor no es una estimación universal. 3. Los fenómenos económicos son singulares e irrepetibles ya que se encuentran condicionados por circunstancias culturales e históricas específicas, irreductibles a leyes económicas universales. 4. La economía debe ser una ciencia que atienda este carácter particular e irrepetible de los fenómenos históricos mediante una metodología apropiada. Menger no era ajeno a esta necesidad de la economía de especificar su método como ciencia de lo particular y bajo esta premisa establece las dos características del Método propio de las ciencias históricas: I. Las Ciencias Históricas deben destacar la singularidad y carácter irrepetible de los fenómenos que les son propios. II. Deben estudiar dichos fenómenos de acuerdo con su particularidad histórica prescindiendo de toda pretensión nomotética. El Método propuesto por Menger para la economía debía proceder mediante la interpretación de las valoraciones subjetivas humanas, haciendo referencia al contexto histórico cultural del que éstas se desprenden. Esta concepción de una ciencia social histórica que atiende a la individualidad de las manifestaciones espirituales será la base sobre la cual se levantará la tradición sociológica representada por Max Weber, Ferdinand Tönnies y Georg Simmel. |
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| Max Weber |
| Ferdinand Tönnies |
| Georg Simmel |
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| Karl Menger |
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| La física social o sociología nace a mediados del siglo XIX dentro del proyecto de reorganización filosófica, científica y social de Auguste Comte en la lección XLVII de su "Cours de Philosophie Positive". Este ilustre origen dotó a la naciente ciencia de la sociedad de un carácter eminentemente positivo que se vería reafirmado en el pensamiento de Emile Durkheim quien la definiría como ciencia de los hechos sociales, a los que debería tratar como "cosas" en su objetiva exterioridad y con independencia de sus manifestaciones individuales. Parecía que la reflexión sociológica al fin ostentaba un carácter plenamente científico y se legitimaba frente a la filosofía y la ideología elaborando su método siguiendo los cánones de las ciencias naturales. Si bien esto fue así en la Francia posrevolucionaria de Saint Simón, Comte y Durkheim y en la Inglaterra victoriana de Spencer -que proponía su sociología evolutiva-, en Alemania la sociología virtualmente renacería bajo la luz de una concepción de ciencia social enteramente diferente. |